martes, 19 de octubre de 2010

El Gerente Educativo

tomado y adaptado del manual del director y el supervisor: Características Es el representante del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes ante su comunidad y por ende es el responsable de establecer buenas relaciones entre la institución que dirige y los integrantes comunales, todo ello con la finalidad de involucrarlos en el desarrollo del proceso educativo. El director escolar como conductor de una escuela, debe organizar medios personales y materiales para satisfacer la función social que le cabe a la institución educativa, por lo cual se puede decir que el director es un gerente o administrador de la misma. Pero también, y esencialmente, el directivo escolar es una profesional docente que, en la mayoría de los casos, trabaja en relación de dependencia en escuelas públicas y/o privadas. A cargo de él están decenas de niños, adolescentes y docentes, él deberá diseñar las estrategias para alcanzar las metas institucionales, y armonizar las energías y capacidades del grupo de profesionales a su cargo para desarrollar esas estrategias. Es él, también, quien deberá responsabilizarse por corregir los defectos y estimular las virtudes de sus dirigidos, quienes, las más de las veces, completarán sus niveles básicos de formación a través del propio ejercicio de la función docente, bajo la orientación y supervisión del directivo. El gobierno de una escuela exige del director escolar "habilidad para ejercer un liderazgo democrático que lo constituya en el animador, promotor, iniciador o inspirador de acciones destinadas a lograr los objetivos deseados y compartidos por el grupo de trabajo. En tanto conductor de esa empresa que es la escuela, es el responsable último del planeamiento, de la organización y de la administración institucional. En ejercicio de su liderazgo, en armonía con la institución escolar y su entorno, requiere de él una actitud prudente y equilibrada. La dirección de una escuela estará cimentada sobre bases racionales. El director, antes que mandar, deberá persuadir sobre la legitimidad, conveniencia y eficacia de sus procederes. La equidad es la herramienta esencial con la que serán resueltos los conflictos, sin que ello implique un menoscabo de la jerarquía. Otro aspecto importante tiene que ver con los elementos políticos que signan la función directiva. La política es un arte y una ciencia. Cuando se enfoca el rol directivo desde el punto de vista del iiderazgo que se ejerce sobre un grupo humano, nos acercamos al arte de conducir. Para ejercer una gestión con arte y calidad se han señalado cuatro premisas. En primer lugar se debe conducir a través de conductores. Las responsabilidades de la conducción se corporizan a través de individuos concretos. Se trata de dar a la dirección institucionalizada un rostro humano. Dependerá de la habilidad política del conductor mantener el equilibrio entre su sello personal y lo institucional.